PINTURAS GÓTICAS

Las pinturas góticas que se guardan en unas salas contiguas al claustro y en la iglesia fueron descubiertas en 1954. Realizadas en el siglo XIV, adornaban el bajo coro y la parte anterior del coro. Más tarde fueron recubiertas con una capa de cal y pintura. En 1961 fueron arrancadas y fijadas sobre tela, y desde 1963 se exponen al público. Son nueve los fragmentos que se conservan, de tamaños y proporciones diferentes, los cuales forman parte de un conjunto donde había representado un pantocrátor en el centro, flanqueado a derecha e izquierda con escenas de las vidas de Jesucristo y de San Agustín. Algunos fragmentos se encuentran dañados, pero el conjunto es importante por su propio mérito y por el hecho de que las composiciones murales de esta época son escasas. Se supone que fueron hechas en tiempos del prior Bernat Serra (1312-1323), por el escudo con una sierra reproducido en el friso, o bien en tiempos de Ponç Sasserra (1349-1370), por el examen estilístico de las pinturas.